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La fisioterapia ya no es lo que crees

La idea antigua de que ir al fisioterapeuta es simplemente tumbarse a recibir un masaje para salir curado es un concepto totalmente obsoleto.

Hoy sabemos que la fisioterapia es mucho más compleja, profunda y rigurosa. Ha evolucionado desde un modelo puramente mecánico y pasivo hacia un modelo biopsicosocial donde el razonamiento clínico es el verdadero motor del tratamiento.

Los cuatro pilares con los que trabajo

Educación y pedagogía

Para que entiendas qué te ocurre, pierdas el miedo al movimiento y tomes las riendas de tu recuperación.

Ejercicio terapéutico y gestión de la carga

La herramienta con mayor evidencia científica a largo plazo para adaptar los tejidos y devolver la capacidad funcional al cuerpo.

Estrategias de modulación del dolor a corto plazo

Incluida la terapia manual cuando el razonamiento clínico la justifica: no como un fin en sí misma, sino como una ventana de oportunidad para poder moverte mejor.

Atención a la esfera psicosocial

El dolor no ocurre en un vacío anatómico. El estrés, el descanso, las expectativas, los miedos y el contexto de vida influyen directamente en el sistema nervioso y en la percepción del dolor. Siempre desde el respeto a nuestro ámbito profesional y sin invadir el terreno de la psicología.

Como decía Sir William Osler sobre la medicina, la fisioterapia es la ciencia de la incertidumbre y el arte de la probabilidad. No trabajamos con soluciones milagrosas ni certezas absolutas de catálogo, sino analizando cada caso con rigor, evaluando probabilidades y acompañando al paciente en un proceso activo y honesto hacia su salud.

El consejo que nunca te voy a dar: reposo absoluto

Recetar reposo absoluto ante el dolor es una recomendación desfasada que genera más problemas de los que resuelve. Salvo en patologías médicas muy concretas o traumatismos graves como fracturas inestables, mandar a alguien a la cama o prohibirle todo tipo de actividad física ante una lumbalgia, una tendinopatía o una lesión muscular es una pésima decisión clínica.

El cuerpo humano no se cura apagándolo. Los músculos, los tendones, los cartílagos y los discos intervertebrales necesitan estímulo y carga progresiva para regenerarse y ganar tolerancia.

En FIKIO la pauta nunca es el reposo total, sino el reposo relativo: buscar qué adaptaciones o modificaciones del movimiento podemos hacer para que sigas activo sin agravar la lesión. Siempre hay algo que se puede y se debe hacer.

Libro Explicando el dolor sobre la mesa de la consulta de FIKIO

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